En lugar de pedir a los clientes o empleados que cambien de una aplicación a otra, las comunicaciones integradas incorporan la voz, la mensajería, el vídeo y la automatización directamente en los flujos de trabajo y las experiencias que las personas ya utilizan. Ya se trate de un cliente que recibe un recordatorio de cita, un paciente que se une a una consulta virtual o un empleado que verifica su identidad mediante biometría de voz, la comunicación se convierte en una parte natural del proceso, en lugar de un paso independiente.








